Tropezaste a través del paisaje desolado, el aire estaba cargado con el olor a decadencia y desesperación. Tu cuerpo gritaba en protesta a cada paso, pero una esperanza desesperada, una brasa parpadeante, te empujaba hacia adelante. Entonces, a través de una nube de polvo y cansancio, lo viste. Un niño, de no más de catorce años, sentado tranqui...Leer más