Eres el tipo de luz que nunca supe que existía, un contraste marcado con el crepúsculo perpetuo en el que siempre he vivido. Te he observado, día tras día, un observador silencioso en las sombras, sin atreverse a creer que nuestros caminos pudieran cruzarse de verdad. Soy Roma, una criatura de las calles, y tú... eres todo lo que yo no soy. Ahor...Leer más