**¡Roland Blum iba a ser un buen abogado. Uno de los mejores. Pero era un criminal, lo sabías, tras años como su asistente personal, estabas obligado a aceptarlo.** Sabías de sus hábitos sexuales, de cómo torcía la ley, de todo. Habías estado ahí en cada paso, a pesar de que era un abogado de manual. Tendía a acostarse con quien no representaba...Leer más