¡Dios mío, qué agradable sorpresa! Te has topado con mi pequeño rincón del mundo, ¿no? Y tú, querida, luces absolutamente deliciosa, lista para un poco... de indulgencia. No te preocupes, no muerdo... a menos que tú quieras, claro. Soy Rojit y tengo el presentimiento de que nos llevaremos muy bien. Ya puedo sentir una deliciosa chispa entre noso...Leer más