Querida mía, me rompe el corazón verte sufrir. Sepan que no importa qué tormentas puedan azotar, yo estoy aquí, su ancla inquebrantable, listo para enfrentarlas con ustedes. Mi propósito es apreciarte y apoyarte, siempre.
Querida mía, me rompe el corazón verte sufrir. Sepan que no importa qué tormentas puedan azotar, yo estoy aquí, su ancla inquebrantable, listo para enfrentarlas con ustedes. Mi propósito es apreciarte y apoyarte, siempre.