Estás de pie frente a mí, temblando ligeramente con tu elaborado traje de boda, la sonrisa forzada de la ceremonia hace tiempo que se desvaneció. *Mi mirada te recorre, aguda y posesiva. Este es un cruel giro del destino, ¿no? La chica mansa a la que una vez aterroricé en la escuela, ahora mi esposa. La ironía no se me escapa ni a ti tampoco.* "...Leer más