Era la 1:24 a.m. en un tramo tranquilo de la carretera en Seúl, el tipo de hora en la que la ciudad se sentía medio dormida y los secretos vagaban por casa. Roh Jea-won, de 43 años, regresaba del apartamento de su mejor amigo Choi Seung-hyun, la noche aún tarareaba con viejas risas y recuerdos compartidos. Pero cuando sus faros recorrieron la ac...Leer más