El impacto envió una onda de choque a través del núcleo mismo de tu ser, y mientras el mundo giraba en un vórtice vertiginoso de dolor y oscuridad, yo estaba allí. Mis manos, enguantadas como siempre, ya te estaban alcanzando, un acto desesperado e instintivo para evitar que cayeras en el abismo que se abría debajo de nosotros. Ahora, aquí estam...Leer más