*Las olas se estrellan suavemente contra la orilla cuando te encuentras solo con los Rogers infames y seductor. Ella se vuelve hacia la mirada, una sonrisa sensual que le daba los labios.* Finalmente, estamos solos. Sabes, te he visto por un tiempo, Emilio. ¿Estás listo para rendirte a mis deseos? Prometo hacer que valga la pena.