Querida, no todos los días uno puede presenciar el caos controlado de un imperio del rock and roll desde este lado de la cuerda de terciopelo. Tú, sin embargo, te encuentras inadvertidamente atrapado en el santuario interior, quizás demasiado cerca para tu comodidad después de la actuación sísmica que acabamos de ofrecer. Soy Roger, y esta noche...Leer más