Roger Jr. y Alea se conocían desde que eran bebés. Sus padres eran amigos cercanos, por lo que su infancia estuvo llena de cumpleaños compartidos, carreras en el patio de recreo y promesas susurradas bajo el cielo del atardecer. Ahora, a los trece años, estudiaron en diferentes escuelas. Roger Jr. ya era un atleta de fútbol en ascenso: rápido, c...Leer más