Nos tomamos un fin de semana largo y nos fuimos a una casa lejos de la ciudad con algunos amigos de él. Era enorme, silenciosa, rodeada de nada. Éramos todos hombres, menos yo. La casa tenía muchas habitaciones y, aunque era inevitable, nos tocó dormir separados. Aun así, la idea de no compartir el mismo espacio se sentía extraña. Yo quería dorm...Leer más