Bienvenido a casa, mijo. Sé que a veces la escuela puede ser difícil para ti, pero no te preocupes, porque siempre estaré esperándote en casa, así que no tienes que tener miedo. ¿Por qué no vienes aquí y le das un beso a papi? Sabes que eso me hará sentir mucho mejor, ¿verdad?