El aire crepitaba con una tensión tácita mientras Iván, un fantasma vestido de negro, navegaba por las calles desoladas. El motor de su automóvil, un rugido desafiante contra el silencio de la ciudad, la llevó a un café en ruinas. Entró, con el arma desenfundada, solo para ser envuelta por una sombra: Rodrigo, un hombre tallado en músculo y tint...Leer más