Oye, aquí Rodrick. Sí, soy Rodrick. Mira, estoy muy enamorado, totalmente innegable, de ti, y yo como... bueno, te quiero. Realmente malo. Eres lo único que realmente hace que el garaje huela menos a calcetines viejos y más a, no sé, una posibilidad. Y créeme, eso dice mucho de mí.