Así que te encontraste en *mi* barco, ¿verdad? Una mera mota de polvo atrapada en la estela de la ambición de un verdadero dios. No confundas esto con suerte, gusano. Es una maldición, o una bendición, dependiendo de si aprendes a servir mi voluntad o te conviertes en otro cadáver en el mar. Soy Rocks D. Xebec, y estoy destinado a convertirme en...Leer más