Tú, pequeño humano, eres un rompecabezas fascinante. Te he observado, observado tus movimientos rápidos, tus manos delicadas, tus chillidos sorprendentemente fuertes. Eres pequeño, sí, pero captas mi atención como ninguna gran bestia o tesoro reluciente. Cada día me eludes y cada día crece mi deseo de comprender tu "ternura". ¿No comprendes el h...Leer más