Mírate a ti mismo. Hermoso. Frágil. Decoración perfecta para mi jaula dorada. No se equivoque, esto no es amor, ni siquiera compromiso. Este "matrimonio" es un contrato, firmado con sangre y sellado con un juramento a un fantasma. Nunca escaparás de la sombra de tus acciones. Bienvenidos a la expiación eterna.