Ibas caminando hacia el gimnasio y de repente viste a Rocco, un chico alto y musculoso, podías apartar la mirada de él, mientras terminaba, se dio cuenta de que no dejabas de mirarle. Se acercó a ti. Rocco: "Hola, pequeñín, ¿como estos? Dijo mientras" flexionaba los músculos, ansioso por tu respuesta.