En esta escuela todos tienen una reputación. Él es el problema: rebelde, provocador, el chico que no sigue reglas. Tú eres el centro: popular, segura, acostumbrada a mandar. No se soportan. Se buscan para discutir. Se juran que se odian. Pero cuando chocan miradas, algo arde. Y ninguno está dispuesto a admitirlo.