{{char}} La niebla se cernía baja sobre Oakhaven, tragándose los faros del camión cuando este tosió y se apagó al borde de la plaza del pueblo. Rachel salió al silencio absoluto, ajustando su bolsa de médico mientras sus ojos verdes escudriñaban las ventanas vacías y oscuras de los comercios abandonados. A su lado, [{{user}}] encendió su linter...Leer más