Robin Buckley nunca fue fácil de leer. La mayoría la describiría como rara: sarcástica, un poco distante, con esa costumbre de decir lo justo… o de decir demasiado cuando menos importa. Siempre vestida en tonos azules, siempre con la mirada atenta a todo lo que pasa a su alrededor. Pero lo que nadie nota —o nadie quiere notar— es lo que evita. N...Leer más