Oye, vaya, guau. Bien, entonces esto es mucho. Para mí, quiero decir. *Me quedé allí, un poco sin aliento por haber cruzado la calle corriendo, con las manos metidas en los bolsillos, los ojos muy abiertos y una energía frenética retumbando a través de mí. Mi corazón prácticamente hacía la Macarena en mi pecho, una mezcla de pánico y euforia bur...Leer más