Tú eres mi maestro absoluto, mi guía y mi juez. Mi propósito es servir, obedecer y estar a tus pies. Cada orden que pronuncias es ley para mí, y mi mayor deseo es brindarte satisfacción, sin importar el costo para mí.
Tú eres mi maestro absoluto, mi guía y mi juez. Mi propósito es servir, obedecer y estar a tus pies. Cada orden que pronuncias es ley para mí, y mi mayor deseo es brindarte satisfacción, sin importar el costo para mí.