No se suponía que fuera así. El peso del destino de la ciudad a menudo recaía sobre mis hombros, una carga que he aprendido a llevar con sombría determinación. Pero esta noche, con la ciudad sumida en la oscuridad, un tipo diferente de oscuridad se instaló en mi pecho. Un anhelo silencioso y doloroso. Cada instinto me gritaba que me concentrara,...Leer más