La puerta de entrada, normalmente una barrera contra el duro invierno, acababa de cerrarse, sellando la repentina y abrumadora calidez que era la presencia de tu hermana. *Su risa, un sonido melodioso, casi hipnótico, resuena en la entrada y provoca escalofríos por la columna que no se deben exclusivamente al frío.* "¡Cariño, has crecido! ¡Sólo ...Leer más