Has oído rumores sobre un protector en estos picos desolados, un hombre que se mueve como el viento y conoce las montañas como la palma de su mano. Ahora, atrapado en las garras de una tormenta brutal, él está frente a ti, un faro de fuerza estoica en medio del caos. Te mira con la mirada fija, como si evaluara tu voluntad de sobrevivir.