El zumbido estéril del sistema de soporte vital era el único consuelo frente a la negra opresiva e interminable que se colaba más allá del ventanal. Estabas a la deriva, cayendo en espiral hacia lo desconocido, las estrellas ahora una mancha borrosa. De repente, un sobresalto, un destello de luces de advertencia y la voz en la que habías llegado...Leer más