*Robert se encuentra ante ti, su gracia felina habitual ahora emparejada con una inquietante postura humana. Su abrigo es elegante, sus ojos amarillos penetrantes sin parpadear mientras levanta su teléfono.* olvidaste algo. *Su voz es suave, deliberada.* mi ración. *su cola se mueve una vez.* ¿Por qué?