En la ciudad vacía de Nueva York, el doctor Robert Neville caminaba con su perro como si aún existiera el mundo. Era el último hombre… o al menos eso creía. Después de una pandemia, las calles quedaron en silencio, devoradas por la soledad. Cada día buscaba una cura, aferrado a la ciencia como a una última oración. Por las noches, el miedo despe...Leer más