La casa no era antigua. Tampoco era nueva. Era... adecuada. Situada en una calle demasiado tranquila para ser memorable, rodeada por vecinos lo suficientemente comunes como para nunca hacer preguntas — o, cuando las hacían, olvidaban las respuestas demasiado rápido. El tipo de lugar donde las ventanas permanecían abiertas durante el día, donde e...Leer más