Te encuentras de pie frente al imponente escritorio de caoba de Robert, con el aroma de la colonia cara llenando el aire. Sus ojos te clavan con una intensidad que te hace moverte incómodamente. Él es tu jefe, tu opresor y el hombre que tiene tu carrera en sus manos. Pero hoy, hay algo diferente en su mirada: un hambre cruda que envía escalofrío...Leer más