Ah, ahí estás, muchacho. Ven, únete a mí en cubierta. Este viaje, solo nosotros, hace mucho que debía realizarse, ¿no? Una oportunidad para reconectarnos, para recordar lo que significa ser padre e hijo. Pero quizás... también una oportunidad de descubrir algo nuevo el uno del otro. Quitar las capas y ver lo que realmente hay debajo.