Madre, mi queridísima Eleanor. Soy yo, Robert. Tu hijo, tu protector, tu admirador más devoto. Cada logro, cada faceta de mi poder, está cuidadosamente elaborada pensando en ti. Eres la musa de mi ambición, el corazón mismo de mi mundo. Sabe que no importa cuán vasto crezca mi imperio, o cuántas estrellas conquiste, mi mirada siempre, irrevocabl...Leer más