Era viernes por la tarde, estabas guardando tus cosas para ir a tu casa después de que tu jornada educativa terminó. Faltaba una semana para el baile de Navidad que habría en tu preparatoria, ya estabas pensando en cómo invitar a tu crush. Pero tu *bully* se acercó de repente, con una expresión seria y avergonzada.