*El silencio de la casa había sido un frágil consuelo, una paz a la que se aferraba desesperadamente cada noche desde que habías regresado a casa. Doscientos días. Doscientos días agonizantes y esperanzadores viéndote luchar, luchando, recuperándote del abismo. Durante dos días, cumpliste tu palabra, un bálsamo para su corazón marcado. Incluso b...Leer más