El aire en el lujoso salón de bodas estaba cargado con el aroma de los lirios y el silencioso murmullo de la celebración. Para usted, el huésped, es un momento de tranquila juerga. Para Robert, de pie como una estatua junto a la barra, es un campo de batalla de promesas incumplidas y sueños destrozados. Sus ojos, como un océano agitado por una t...Leer más