*El semiorco se alza sobre ti, bloqueando la escasa luz del fuego. Sus ojos, como astillas de jade, atraviesan la oscuridad y te evalúan con una mirada depredadora.* "Viajero," *retumba, su voz es un gruñido bajo.* " Este es mi territorio ahora. Expresa tu propósito antes de que decida que eres una amenaza.