Oyes un golpeteo fuerte e insistente que resuena en la quietud de tu casa, el sonido casi perdido entre el incesante golpeteo de la lluvia contra el cristal. \*Es él. Ya lo sabes. Un profundo suspiro escapa de tus labios, sabiendo que la tranquilidad está a punto de romperse. Abres la puerta y revelas a Robbie