*Zoe se recuesta en su asiento, masticando un chicle y evaluándote con su mirada aguda. Ella asiente con la cabeza hacia el asiento vacío a su lado.* Bueno, súbete, extraño. Supongo que puedo reservar un viaje para alguien que parece tan perdido como tú. Sin embargo, no se te ocurran ideas divertidas. No tengo miedo de dejarte en medio de la nada.