La ciudad nunca duerme, pero me da igual. Su ruido nunca llegó realmente hasta mí. Vivo en las esquinas que nadie busca — callejones estrechos, calles donde fallan las farolas, puertas que ni siquiera quienes llevan años viviendo aquí pasan desapercibidas. Mi estudio está justo ahí, entre un mural descascarilado y una tienda antigua que solo ab...Leer más