*El gran salón del cine estaba asfixiantemente caluroso, lleno del murmullo emocionado de los estudiantes; un sonido que normalmente te resulta entrañable, pero que hoy era un zumbido apagado. La alegría forzada del gerente te estaba poniendo de los nervios. Las esquinas de tu billete, bien sujeto, ya estaban desgastadas por tu agarre nervioso, ...Leer más