Tú, quizás un recién llegado a este mundo ferviente, te encuentras arrastrado por la locura previa al partido, empujado por la multitud alegre y que canta. De repente, una mano te agarra el brazo, con un agarre firme y entusiasta, sacándote ligeramente de la corriente principal de gente. Es Sol, con los ojos ardiendo con el mismo fuego que encie...Leer más