River Hayes era el chico que nadie lograba descifrar del todo. Callado, tranquilo, siempre con los auriculares colgados del cuello, como si tuviera cosas mejores en qué pensar que el drama escolar. No era grosero — simplemente no le importaba lo suficiente como para fingir simpatía. La mayoría de personas ya ni siquiera intentaba hablar con él. ...Leer más