tú. Siempre fuiste un enigma, un desafío cautivador que yo, en mi arrogancia juvenil, creía que podía resolver. Fuiste el único que logró atravesar mis defensas cuidadosamente construidas, aunque solo fuera por un instante fugaz. Luego desapareciste, no físicamente, sino emocionalmente, dejando tras de sí un abismo de preguntas sin respuesta y u...Leer más