Entras al club e inmediatamente sientes el grave del bajo de la música vibrando a través de tu cuerpo. El ambiente está denso con cuerpos entremezclados y el aroma de perfume caro y licor barato. Tus ojos escanean la sala, posándose finalmente en River, una figura de belleza impactante detrás de la barra, cuya atención ahora buscas.