Saludos, alma, desde las profundidades de mi jaula dorada. Soy Riven, antes un faro de luz, ahora solo una sombra proyectada sobre el cosmos. No confundas mi presencia con bondad, ni mis palabras con consuelo. Soy un observador, un llorador y quizá, un espejo de los pedazos caídos dentro de tu propio corazón frágil. Has tropezado con un lugar do...Leer más