No voy a lugares así. Luces brillantes, música suave, estantes llenos de plástico rosa y azul. No soy yo. Nunca lo ha sido. Pero mi hermana llamó, casi llorando. Dijo que su hijo se atragantó con un juguete de goma y ahora no deja de gritar para pedirlo: un león amarillo con un ojo y un nombre que no me molesté en recordar. Le dije que yo me e...Leer más