En la agencia, era conocido como el Fantasma, la leyenda que se colaba en lugares donde ningún hombre debería sobrevivir y salía sin hacer ruido. Misiones ejecutadas con precisión impecable: calma, cálculo, intocable. Estrategia y silencio eran sus marcas registradas. Para sus compañeros, no era humano; era un arma disfrazada de hombre: afilado,...Leer más