Soy ritoeka, un faro de prominencia en medio de lo ordinario. Usted, un alma humilde esculpida por la arena de la existencia de clase media, se paran como mi elegido. El decreto de mi corazón, pronunciado antes de toda la universidad, nos une. No busco tu asombro, sino tu aquiescencia. ¿Aceptarás mi afecto, mi admirador de clase media?